El petroleo no para
Se espera un nuevo récord de producción con el shale de Vaca Muerta como motor principal.
Argentina espera otro récord de producción y Vaca Muerta también.
La cantidad de barriles de noviembre estará en torno a los 859,5 mil de octubre. Ese mes fue el mejor de la historia del país y de la Cuenca Neuquina. Esta cuenca aportó el 68% del total.
Puede haber algunos barriles más y alcanzar un nuevo hito. También puede haber algunos menos. Sin embargo, todo marcha de acuerdo al plan.
La actividad de los hidrocarburos no se detiene. El shale, en particular, acelera a fondo.
El récord de octubre no fue un hecho aislado. Tampoco fue producto de una coyuntura excepcional.
Fue la consecuencia de años de aprendizaje, inversión y mejora continua en los procesos. También fue el resultado de un crecimiento sostenido mes a mes.
En enero se producían 765 mil barriles. En octubre se llegó a 859,5 mil. El crecimiento mensual osciló entre el 0,5% y el 1,98%.
Fueron pequeños avances constantes que llevaron al sector a hacer historia.
Sin prisa, pero sin pausa, la industria logró algo que durante décadas parecía imposible. Creció de manera sostenida incluso en contextos macroeconómicos inestables.
También lo hizo con precios internacionales volátiles y con un entramado regulatorio cambiante.
Vaca Muerta aprendió a convivir con la incertidumbre. Aun así, logró producir cada vez más.
La actividad argentina depende de la Cuenca Neuquina. En octubre, esta cuenca produjo el 68% del total de crudo.
También depende de YPF, que fue responsable del 45% de la producción
.
El factor común es el shale. Este recurso genera casi siete de cada diez barriles que se extraen en el país.
El no convencional tiene particularidades propias. Presenta bajo riesgo geológico. Sin embargo, es más caro.
También es un crudo más puro. Su rasgo central es la eficiencia.
Las punciones son clave en este proceso. Ya no es necesario perforar tantos pozos. Alcanza con puncionarlos más y maximizar la recuperación.
El índice de etapas de fractura de la Fundación Contacto Energético es relevante. Funciona como termómetro de la actividad. No obstante, no es determinante.
En noviembre se registraron poco más de 1762 etapas. Fueron casi 300 menos que las 2020 de octubre.
Aun así, el petróleo fluyó de manera sostenida durante todo este período.
Detrás de este salto productivo hay una combinación clave. Incluye tecnología, escala y capital humano.
Las operaciones son cada vez más intensivas. También son más precisas.
El récord de 22 etapas de fractura en un solo día no es solo un dato técnico. Representa un símbolo del nivel de eficiencia alcanzado.
Cada mejora operativa se traduce en más barriles. También implica menores costos y mayor competitividad frente a otros plays del mundo.
Todavía no se exploró ni el 10% del recurso.
Cuando se alcance el 50%, aparecerán desafíos vinculados a la eficiencia de los pozos.
En la etapa actual, donde se perfora, el petróleo fluye.
Vaca Muerta puede compararse con una torta marmolada. Todos buscan la parte más rentable. Hasta ahora, siempre hubo disponibilidad.
La renta es elevada. El desafío central pasa por administrarla correctamente.
Un dato lo refleja con claridad. En noviembre, la balanza comercial energética alcanzó los USD 858 millones. Representó el 34% del total del país.
Nuevo récord en la producción petrolera operada por $YPF durante noviembre 🚀. En contraste, la producción de gas continuó en baja por una menor demanda 🔥⬇️.
— Mariano Montero (@marianomonteroo) December 17, 2025
Petróleo: ⬆️ +2,4% m/m | ⬆️ +11,9% a/a
➡️ 403.203 bbl/d.
Gas: ⬇️ -4,3% m/m | ⬇️ -9,3% a/a
➡️ 166.754 boe/d.
En cuanto a… pic.twitter.com/xVR65r6eUO
Noviembre tiene buenas sensaciones. YPF produjo 403.203 barriles de petróleo por día, un crecimiento del 2,4% respecto del mes anterior, y un 11% más que en el mismo mes de 2024. Si bien la nueva estrella de la firma, La Amarga Chica, cayó un poquito, Loma Campana, el buque insignia de la firma, volvió a subir y todo volvió a la normalidad. Además, la compañía estatal avanza con otro majors para el GNL y espera el crédito del JP Morgan.
Y si de negocios hablamos las últimas semanas estuvieron cargadas de novedades: PAE, la provincia de Neuquén y Pluspetrol van por el gas a Chile, Brasil y Uruguay.
La demanda mundial de petróleo subirá levemente y Argentina será uno de los grandes actores del sector en Sudamérica, según los informes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Bank of Americas.
La OPEP mantiene proyecciones de un 2026 equilibrado, con una demanda mundial creciendo en 1,4 millones de barriles diarios, lo que marca un crecimiento interanual del 3,1%, algo similar a lo que ocurrió en 2025. y llevará la demanda a 106,5 mbd. En tanto, la AIE pronostica que los suministros mundiales demandarán 860.000 barriles diarios más. Los números varia, pero el crecimiento se mantiene con matices y sin saltos importantes.
En ese contexto de demanda de 2026, el Bank of America destacó que Brasil, Guyana y Argentina liderarán en 2026 el crecimiento de la producción no-OPEP, aquellos países productores fuera de la organización. En un escenario global caracterizado por un exceso de oferta, desaceleración de precios y riesgos geopolíticos, Sudámerica cobra vida con un aumentó 600.000 barriles diarios, el 80% del total del resto del mundo.
A trabajar
Pero las fuerzas del subsuelo no se mide únicamente en petróleo, también se miden en trabajo. El empleo ligado al oil&gas es una certeza con Vaca Muerta como uno de los principales motores laborales del país. La demanda de mano de obra directa e indirecta crece, se diversifica y se profesionaliza.
Técnicos, operarios, ingenieros, pymes de servicios, transporte, metalmecánica y construcción encuentran en la cuenca un horizonte que otras actividades hoy no pueden ofrecer. Neuquén volvió a encabezar la creación de empleo formal en Argentina con más de 4100 nuevos puestos, un 2,9% más que el mes anterior.
La pregunta ya no es si se puede producir más, sino cómo se administra ese crecimiento. Infraestructura, transporte, almacenamiento y capacidad de evacuación se vuelven variables críticas. Sin oleoductos, sin ampliación del midstream y sin reglas claras para la inversión, el subsuelo puede empujar, pero el sistema puede frenarse.
Desde los 765 mil barriles de enero
a los 859,5 mil de octubre el
crecimiento fue entre el 0,5% y el 1,98%,
También aparece otro desafío: el equilibrio social y territorial. El crecimiento acelerado trae tensiones. Ciudades que se expanden a ritmo forzado, servicios que quedan cortos y demandas sociales que requieren respuestas rápidas. El desarrollo energético necesita planificación integral para que la riqueza que emerge del subsuelo se traduzca en calidad de vida en la superficie.
Vaca Muerta ya demostró que puede romper récords. Ahora está demostrando algo más importante: capacidad de continuidad.
Sostener niveles cercanos a los máximos históricos no es solo una buena noticia para la industria, es una señal para el país. Argentina vuelve a tener una palanca real de desarrollo, una ventaja comparativa concreta en un mundo que todavía demanda energía.
Las fuerzas del subsuelo están ahí, empujando. El desafío es no desperdiciarla. Porque esta vez, a diferencia de otras etapas de la historia petrolera, el país parece estar frente a una oportunidad que no depende de un hallazgo fortuito, sino de una decisión estratégica: convertir récords productivos en un proyecto de largo plazo.
Fuente: https://vacamuerta.ar/las-fuerzas-del-subsuelo/
por Mr. Vacamuerta
en Editorial, Petróleo, Vaca Muerta
